
Iglesia De Riaño [+]
Santa Agueda [+]
Santa Ana [+]
Santa Catalina [+]
Santiago [+]
Virgen de Quintanilla [+]
Iglesia parroquial de Santa Águeda, antigua de San Martín de la localidad de Pedrosa del Rey, de donde fue trasladada piedra a piedra. Destaca su airosa torre del siglo XVI y la reproducción de la portada románica en su entrada principal.
En su interior conserva una imaginería de primer orden. Se pueden contemplar la talla del Cristo de su altar Mayor, y las tallas de Santa Agueda, Santiago, la Virgen de Quintanilla, Santa Ana y Santa Catalina.
Su altar mayor está blanqueado por los pendones de los concejos de Riaño y La Puerta, éste ultimo concejo desaparecido bajo las aguas.
Santa Águeda.
Titular
de la parroquia. La noble doncella de Catania, martirizada hacia el año 250,
está investida con la palma del martirio en su mano derecha y en la mano
izquierda el plato con los pechos que le fueron cortados, según la leyenda. La
talla es de autor desconocido de finales del siglo XVIII.
Santa Ana
Talla
barroca en madera natural, sin policromía de autor desconocido. A pesar de
responder a la iconografía de Santa Teresa, es conocida como Santa Ana. Su valor radica en ser, junto a Santa
Catalina, una de las dos COMPAÑERAS de la Virgen de Quintanilla.
Santa Catalina.
Talla
gótica de autor desconocido, recientemente restaurada por la Mayordomía de la Virgen de Quintanilla, al tratarse , junto a
Santa Ana, de una de sus dos COMPAÑERAS. Va coronada como princesa. Detrás, la
rueda de su martirio. Con los pies aplasta al emperador romano Majencio. En sus
manos porta una espada y el libro de la
sabiduría.
Santiago
Talla de autor desconocido, procedente de la
antigua Iglesia de San Santiago, del viejo
Riaño . La talla representa al apóstol
Santiago con el báculo y la calabaza del peregrino.
Por Riaño discurre el Camino de Santiago, que desde Cantabria se adentra desde el Valle de Liébana, por la denominada
RUTA VADINIENSE, para unirse al camino tradicional en Mansilla de las Mulas.
Virgen de Quintanilla
Símbolo
de Riaño. Es una talla de estilo románico datada en las postrimerías del siglo
XII. Se representa sedente y coronada, manteniendo al Niño sobre su rodilla
izquierda, quien a su vez, bendice con la mano derecha y sostiene la bola del
mundo con la izquierda.